Puedo decir que si estoy escribiendo este texto, es gracias a mi papá más que a nadie. El fue maestro de escuela y me dio clases extra oficiales. En vacaciones, nos íbamos el, mi mamá, mi hermano y yo para nuestra finca en Guarne. Allí él me explicaba las letras, como se pronunciaban y escribían.
Esto sucedió hace ya mucho tiempo y por tanto solo recuerdo unas cuantas cosas que sucedieron cuando estabamos estudiando. Por ejemplo:
- Escribí casa como ¨kasa¨ una vez.
- Tenía muchos problemas diferenciando ¨ll¨ de ´´y´´.
- Al principio, algunas palabras las pronunciaba como si estuviera diciendo las letras, por ejemplo (No recuerdo las palabras exactas, así que este ejemplo es solo para que entiendan mejor) ¨dedo¨ lo leería en este caso como ¨deedeo¨
- Las palabras las sacábamos de cuentos y cosas para niños por el estilo, algunas palabras no las pronunciaba bien. ¨murciegalo¨ es la que recuerdo en el momento.
- Yo no sabiaa si meter sh, ch y ll en el abecedario.
En fin, todo esto prácticamente fue una repetición de ensayo y error con mi papá. Todo funciono al final. Puedo decir que los casetes con los cuentos ayudaron un poco también.
¡Qué bonita esa interacción padre-hijo! Me alegra leer tu entrada y de nuevo resalto el valor de que cuentes este tipo de experiencias, porque aquellas fueron las que forjaron el conocimiento que tienes de la lengua. De nuevo, revisa la forma, y, pon, "Casete".
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